Kelvin Lora.

Santo Domingo

Todo el que tiene en su entorno familiar un menor de edad trata de cuidarlo y protegerlo, es parte de la naturaleza humana, proteger a los mas débiles. 

Este sentido toma mas peso y se hace aun mas fuerte cuando ese ser es parte la familia, el cariño, el amor y el sentido de pertenencia produce un amor mas puro, unas ganas de aferrarse a esa persona que lleva parte de tu genética, que se parece a ti.

Pero de repente un caso inunda las redes: El posible asesinato de un menor, con posibles signos de haber sido primero violentado física y sexualmente, por parte de quienes llevan su misma sangre, de un familiar. 

No son humanos, no son dignos de ser llamados personas, ni aun animales, ya que hasta los animales protegen a su descendencia. 

Es difícil creer que un ser vulnerable, como una niña de apenas tres años haya perdido la vida a manos de sus tíos….

Y todo apunta a que si… que dos desalmados después de violarla le apagaran la vida.

Hechos como este llaman a velar, estar atentos y cuidar a los mas pequeños, DE TODO EL MUNDO, de aquellos menos que animales, salvajes, sin una pizca de sentimiento ni valor por la vida, que sin medir consecuencias cortar los lazos de la vida y apagan una voz que iniciaba a vivir, a tronchar el futuro de quien ser alguien grande…

Aunque en el cielo hay un ángel, también hay un Dios que se encargará de mostrarle a esos inhumanos cual sera su futuro final.

¡JUSTICIA!

Y el trabajo de las autoridades es velar por que se haga justicia, que si no sobrevive al mal, SE HAGA JUSTICIA!!

 

¡La vida es bella!