Internacional.- Una sorpresiva operación militar sacudió el parque MacArthur de Los Ángeles, cuando tropas de la Guardia Nacional y agentes federales de inmigración rodearon el área con vehículos tácticos, oficiales a caballo y drones. Aunque no hubo arrestos confirmados, la comunidad quedó conmocionada.

La alcaldesa Karen Bass denunció el despliegue como un “espectáculo político” para intimidar a inmigrantes.

El parque, símbolo de resistencia latina, fue vaciado en minutos y organizaciones civiles ya preparan demandas por lo que califican como una violación constitucional.