Colombia.- El expresidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, ha sido condenado a 12 años de prisión domiciliaria tras ser hallado culpable de sobornar testigos y manipular pruebas en un caso que sacudió la política del país.

El fallo histórico fue emitido por un tribunal colombiano que calificó las acciones del exmandatario como un atentado grave contra la justicia y la democracia.

Uribe, uno de los líderes políticos más influyentes de Colombia, ha calificado el proceso como una persecución política. Sin embargo, la decisión ha sido aplaudida por sectores que exigen transparencia y justicia.

La sentencia también sienta un precedente en América Latina al demostrar que incluso las figuras más poderosas pueden ser juzgadas.