
CNN.- La representante Sheila Cherfilus-McCormick renunció este martes a la Cámara de Representantes de Estados Unidos, una medida que evitó una votación de alto riesgo sobre si debía ser expulsada del Congreso.
La decisión de la demócrata de Florida de dimitir se produjo apenas unos momentos antes de que la Comisión de Ética bipartidista de la cámara estuviera lista para considerar su castigo, después de haberla declarado previamente culpable de una serie de violaciones éticas, incluidas acusaciones de que robó millones en fondos de ayuda por la pandemia y los utilizó para impulsar su campaña de 2021.
Si Cherfilus-McCormick no hubiera renunciado, casi con toda seguridad habría enfrentado una votación de expulsión más adelante esta semana en el pleno de la Cámara. El panel de ética, que supervisa la conducta de los miembros, tenía a su disposición el martes seis tipos de sanciones, incluida la expulsión de la Cámara, un castigo que solo se ha recomendado cuatro veces antes.
En un comunicado publicado en las redes sociales, Cherfilus-McCormick denunció lo que describió como una “caza de brujas” en su contra.
“Simplemente no puedo quedarme de brazos cruzados y permitir que se pisoteen mis derechos al debido proceso y que se manche mi buen nombre. En lugar de prestarme a estos juegos políticos, elijo hacerme a un lado”, escribió.
Apenas unos instantes después de que la comisión de ética diera inicio a la sesión —golpe de mazo mediante— para determinar formalmente la sanción recomendada, el secretario de la Cámara leyó la renuncia de Cherfilus-McCormick para que constara en el acta oficial.
“Tras una cuidadosa reflexión y oración, he llegado a la conclusión de que, en este momento, lo que más conviene a mis electores y a la institución es que me retire”, escribió en su carta de renuncia.





