
Se estima que el rápido aumento de la gasolina en mayo vuelva a tener un efecto desproporcionado en el costo de los bienes en general, elevando los precios a un ritmo similar al observado en 2021 y 2022, cuando este indicador se encaminaba a un máximo de cuatro décadas del 9,1 %.
Según las estimaciones de FactSet, los economistas prevén que la inflación subió un 0,5 % en mayo y un 4,2 % interanual.
Esto situaría el promedio trimestral en poco menos del 0,7 %, el más alto desde el período de abril a junio de 2022 (cuando fue del 0,8 %).
Se trata de un retroceso inquietante. Sin embargo, los economistas afirman que no se espera que este repunte de la inflación sea tan grave como el anterior: las proyecciones actuales sitúan el IPC en un máximo de entre el 4,5 % y el 5 % este año.
Sin embargo, los niveles de precios son otra cuestión. El reciente impacto inflacionario está añadiendo otra capa de costos en rápido aumento: los bienes y servicios básicos son significativamente más caros que antes de la pandemia.





