
Internacional.- Las detenciones por el devastador incendio en el complejo residencial Wang Fuk Court entraron este lunes en una fase crítica tras la confirmación de que los 13 arrestados —12 hombres y una mujer, de entre 40 y 77 años— serán investigados por homicidio involuntario, un cargo que en Hong Kong puede ser castigado con prisión perpetua, la pena máxima prevista en el sistema penal del territorio.
El jefe de seguridad de la policía hongkonesa, Chan Tung, informó que la investigación se abrió «de inmediato por homicidio involuntario» tras las primeras pericias en la escena. Paralelamente, el gobierno indicó que parte de las redes de protección utilizadas durante las obras de renovación del complejo «no cumplían con las normas antiincendio».
Las muestras recogidas en siete puntos de cuatro de las siete torres quemadas evidenciaron la presunta violación de los estándares obligatorios de seguridad.





