Estados Unidos.- Por Michael Williams y Rafael Romo / CNN- Uno de los principales líderes del Tren de Aragua, un cártel designado como organización terrorista por Estados Unidos, murió en un ataque militar estadounidense, anunció el viernes el presidente Donald Trump.

A Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como Niño Guerrero, se le atribuye la transformación de una banda carcelaria venezolana en una operación transnacional con ramificaciones que se extendían por amplias zonas de América Latina, Estados Unidos e incluso al otro lado del Atlántico, hasta España.

Guerrero, quien figuraba en la lista de los fugitivos más buscados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, murió en “un ataque cinético rápido y letal”, anunció Trump.

Su publicación incluía un video que mostraba un edificio con techo verde desapareciendo bajo una nube de humo provocada por una explosión masiva.

El presidente declaró que el ataque fue “coordinado estrechamente con nuestros amigos en Venezuela, con quienes estamos trabajando muy bien”.

Se llevó a cabo a principios de esta semana en colaboración con las fuerzas de seguridad venezolanas, agregó posteriormente el secretario de Defensa Pete Hegseth.

El Gobierno de Venezuela afirmó que la operación conjunta incluyó intercambio de inteligencia y apoyo técnico especializado.

La CIA proporcionó información de inteligencia para la operación, según un alto funcionario de la administración.

“Durante la operación, se produjeron enfrentamientos con miembros de estas estructuras criminales, que resultaron en la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, líder de una organización criminal”, indicó el Ministerio de Comunicación del país en un comunicado.

El comandante del Comando Sur de Estados Unidos, el general Francis Donovan, dijo en una publicación en X que la operación conjunta había tenido como objetivo “un complejo del Tren de Aragua”.

La banda Tren de Aragua se fundó dentro de la prisión de Tocorón, en el estado venezolano de Aragua, de donde toma su nombre.

La banda controló la prisión —llegando incluso a construir una piscina y restaurantes en su interior— hasta que el Gobierno de Venezuela la recuperó en octubre de 2023. Pero Guerrero, que entonces debía estar recluido, no fue encontrado y desde entonces permanece prófugo.